Dónde pierde dinero y dónde pierde tiempo
El recorrido completo del negocio, desde que entra un cliente hasta que recibe lo que compró.
Es saber construir los sistemas exactos que una empresa necesita para escalar. En esta clase, Jesús Jauregui te muestra cuál es, por qué el momento es ahora y cómo empezar a ejecutarla desde hoy.
La clase se publica muy pronto. Mientras tanto, puedes aplicar a la mentoría.
Aplica ahoraEl problema no es la capacidad de un modelo. Es hacer que la IA funcione dentro de la empresa del cliente, con sus datos, sus procesos y su equipo.
Por eso OpenAI y Anthropic sumaron un perfil nuevo a sus equipos: un profesional que se integra a la empresa del cliente, analiza cómo opera por dentro y construye los sistemas de IA a medida para estandarizar esa operación.
Lo llevamos a empresas que facturan bien y quieren crecer lo más rápido posible:
Cuando Jesús empezó a armar agentes, en 2024, eran muy pocos los que sabían hacerlo. Hoy cualquiera arma un agente o un funnel con Claude en una tarde. Si eso es lo único que vendes, compites contra todos. No es ser muy listo: es ley de oferta y demanda.
Todas las empresas saben que tienen que incorporar IA. Casi ninguna sabe cómo usarla para escalar. Ahí está la oportunidad: ser quien identifica qué procesos mejorar y construye los sistemas para ordenar la operación.
Es la parte del trabajo que una empresa más valora. Cuando Jesús entra a una empresa, no pregunta qué quieren automatizar. Hace tres preguntas, siempre en este orden.
En una inmobiliaria, el trabajo empieza con un interesado que llega por un formulario, por WhatsApp o por una llamada. Se sigue su recorrido de punta a punta: desde que deja sus datos hasta que firma y paga.
El interesado por el que la empresa ya pagó publicidad y que se va sin que nadie lo note. El que escribe un domingo a la noche y recibe respuesta el lunes, cuando ya habló con otras dos inmobiliarias. A eso le llamamos la fuga.
El trabajo no se pierde, pero se acumula y le cuesta horas al equipo. Veinte asesores usando un CRM que no está sincronizado, o un tablero que no muestra los datos que importan. Eso es la traba.
Resuelve la fuga primero. El dueño ve el resultado en sus números en pocas semanas, confía en ti y te pide el siguiente proyecto.
Empieza por un tablero o por automatizaciones aisladas. Hace bien su trabajo de empleado, y el dueño no nota ninguna diferencia en sus números.
Es la presentación ejecutiva que le haces a la dirección de la empresa después de auditar sus procesos. Con ella, la empresa deja de pedirte “un bot” y empieza a invertir en un plan para vender más y operar mejor.
El recorrido completo del negocio, desde que entra un cliente hasta que recibe lo que compró.
Primero lo que recupera ventas. Después lo que ordena la operación.
Más ventas cerradas, horas que el equipo recupera y procesos que dejan de depender de una sola persona.
Lo aprendió construyendo, con empresas que pagan. Esta es su historia, corta.
Polos personalizados que estampaba él mismo en su casa, con una plancha.
Los vendía hasta cinco veces más caros. Ahí aprendió qué es el público ideal: sus tíos, que tenían dinero, compraban sin problema. Los que llegaban justos a fin de mes, no.
Entró a la universidad convencido de que era el camino. Llegó la pandemia y pasó casi dos años solo estudiando.
Negocios digitales, afiliados, agencias de marketing. Invertía, se capacitaba, lo intentaba una y otra vez.
Se formó con referentes de Estados Unidos, con las suscripciones más baratas. Agentes y automatizaciones, practicando todos los días.
De las primeras en ofrecer agentes inteligentes. Él llevaba toda la parte técnica, y les fue muy bien.
Se fue de un proyecto que ya ganaba dinero, dejó la universidad y empezó desde cero.
Su primer cliente le pagó 300 dólares por un bot. Dejó de vender bots, empezó a instalar el sistema que las inmobiliarias necesitaban, y el siguiente cliente le pagó 3.000.
IAs personalizadas, apps y software para empresas. Lo mismo que enseña en ScaleUp Accelerator.
Desliza para recorrer su historia
“Invertí más de 50 mil dólares en mentorías y no todas me sirvieron. Las que no sirven te cuestan meses, y pierdes la confianza en ti mismo.”
Jesús Jauregui, fundador de ScaleUp. Por eso en ScaleUp Accelerator se enseña la habilidad que aplicamos todos los días.
Lo que compras en una mentoría no es información. Es tiempo y seguridad.
Sin actores ni guiones: cada uno cuenta su camino, con sus palabras.
Resultados individuales, no típicos ni garantizados. Dependen del trabajo de cada alumno.
Estas empresas tienen hoy el mismo sistema que vas a aprender a construir. Lo cuentan ellas.
Construyendo los sistemas con IA que las empresas necesitan y casi nadie sabe construir. La mayoría enseña lo que aprendió. Nosotros enseñamos lo que vendemos.
Sales con tu primer Roadmap hecho y revisado en las llamadas.
Sales con tu primer sistema operativo completo corriendo.
Sales listo para presentar y cotizar tu primer sistema completo.
Empiezas con el arsenal, no con una hoja en blanco.
En vivo, durante los seis meses. Traes lo que construiste y lo revisamos con alguien que ya lo hizo.
De acompañamiento, con todas las actualizaciones del programa.
Módulos, comunidad, ranking y retos, todo en un solo lugar.
Entrenados con el conocimiento del programa, para destrabar dudas cualquier día y a cualquier hora.
Las empresas publican proyectos y vacantes y contactan directo. Es un plus del programa, no una promesa de colocación.
Conviértete en AI Ops Developer en menos de seis meses.
Construyendo el mismo sistema con IA que hoy cotizamos a cinco cifras.
La inversión la conoces en la llamada, cuando sabemos si el programa es para ti.
El sistema que vas a aprender está corriendo hoy en empresas reales. Si cumpliste con todos los accionables y aun así no terminaste tu primer sistema con IA, te damos 2 meses más de mentoría, gratis, hasta que lo tengas.
Y si no haces nada, no pasa nada. Ese es exactamente el problema.
El año que viene vas a saber usar más herramientas y vas a cobrar lo mismo. Y el que aprendió a ordenar la operación completa de una empresa va a cobrar en un mes lo que tú cobras en tres.
Si te queda una duda que no está acá, déjala en el formulario y la vemos en la llamada.
No. Lo que sí necesitas es que ya construyas con IA: agentes, funnels o automatizaciones. El código lo escribe la IA; en la mentoría aprendes a decidir qué construir y en qué orden. El que programa llega más lejos en la parte técnica, y el que viene de herramientas como GoHighLevel o n8n también avanza.
De 5 a 10 horas por semana, construyendo. Sin ese tiempo entre una llamada y la otra, el programa no rinde.
La mentoría dura seis meses. La Mentoría Black suma tres meses de trabajo intensivo junto a Jesús, con la app abierta durante seis meses.
Hay tres llamadas grupales por semana, en vivo, donde revisamos lo que construiste. En Black, además, tienes una llamada 1 a 1 con Jesús cada 15 días.
No te conseguimos clientes: te enseñamos a cobrar bien lo que construyes. La bolsa de trabajo de la app es un plus: las empresas publican proyectos y vacantes y eligen directo. No es una promesa de colocación.
Si cumpliste con todos los accionables y no terminaste tu primer sistema con IA, te damos dos meses más de mentoría, gratis, hasta que lo tengas.
Sí. La mentoría está pensada para quienes construyen con IA en Latinoamérica, y el sistema que enseñamos ya corre en empresas de México y Estados Unidos.
Depende del programa que te convenga. Lo vemos en la llamada, cuando sabemos si es para ti y qué necesitas.
Completas el formulario en unos minutos. Nos cuentas qué construyes hoy.
Jesús o alguien de su equipo revisa tu aplicación y te escribe dentro de las próximas 48 horas.
Vemos tu caso y lo que construyes. Si el programa encaja contigo, te contamos cómo entrar.
Cuéntanos qué construyes hoy. Revisamos cada aplicación y te escribimos dentro de las próximas 48 horas para agendar tu llamada.
Jesús o alguien de su equipo la revisa y te escribe dentro de las próximas 48 horas para coordinar tu llamada.
Te escribimos dentro de las próximas 48 horas para entender bien qué necesitas.